Tiendas de Lanas

Listado de tiendas de lanas 

Una de las cosas que me gustaría hacer en el blog es una lista de tiendas de lana. ¿Qué os parece? Una lista que esté siempre abierta y en la que colaboremos todos para que pueda ser cada vez más larga.Cuando viajo a otras ciudades siempre pienso 🤔 mmmm… seguro que aquí tiene que haber alguna tienda de lanas bonita (y me atrevería a decir que no soy la única 😄). Por eso, he pensado inaugurar esta sección e ir añadiendo cada vez más datos y lugares. Tendrán que ser tiendas físicas, con encanto, a las que realmente merezca la pena ir y a las que llegaríamos con media maleta vacía para poder llenarla. Incluso podemos compartir las historias que nos unen a ellas.

Aquí comienza mi aportación. Por orden alfabético de provincias. 😉

Nota: La lista ya ha comenzado a crecer gracias a vuestras colaboraciones en instagram   ¡yujuu! Cada vez la veréis más larga y espero que os sea de ayuda en vuestros viajes.

A Coruña

Lanas Briznas (tienda con encanto. Variedad de lanas y talleres. Allí compré mis primeras Malabrigo)

Ávila

LdeLana ( diferentes marcas de lanas en el centro histórico, Drops, Valeria di Roma, Mondial etc)
Barcelona

Fil&Tropia

FilOhmena

El Calaix
Les jardins de Juliette
All you Knit is love

Núvol de Fils
Dos Punts

Gijón

Mimosa

Girona

SA TROCA

Madrid

Black Oveja (Lanas y muchas telas!)

El Gato Negro

Lanas Sixto

Trizas y trazos

Merino Feroz ( San Lorenzo del Escorial)

Bichus

Salamanca

Lanas Epi (tienda de lanas Katia)

Segovia

Agalorios (Lanas Katia, algodón portugués y talleres)

La Manuela (Mercería creativa, telas, lanas, talleres y mucho material)

Vitoria-Gasteiz

Lanas Zelanda (Tienen varias tiendas. Lanas Katia y mucho más)

La Casilda 

 

Tiendas de Lanas

Viaje a Alemania, Mercadillos Navideños y, por supuesto, lanas 

Prometo que este viaje no tenía como objetivo ir en busca de lanas, ni siquiera me había informado de tiendas o lugares donde encontrarlas, pero sin querer, aparecieron. Ahí estaban, entre la decoración navideña y el vino caliente, entre los gorros, ya tejidos, y la cerveza. Un pequeño puesto en el mercadillo de Ludwigsburg donde había, sobretodo, infinidad de ovillos para hacer calcetines (sockenwolle).
El siguiente encuentro fue en Besigheim. Un pueblito de cuento de casas preciosas. Vi la tienda a lo lejos ( mis ojos ya tienen un radar para identificar ovillos a larga distancia) pero estaba cerrada. A los diez minutos abrieron la tienda. Una mujer comenzó a sacar cestas y cajas llenas de lanas a la calle a modo de escaparate ¡menudo reclamo para una aficionada al punto! Diferentes hilos, marcas, libros, agujas… Una tienda completísima llena de tentaciones, ainsss… El tamaño de mi maleta fue la culpable de que no pudiera hacer un asalto, así que como recuerdo compré un estuche para las agujas de ganchillo, práctico y fácil de llevar.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención de la sociedad alemana es la confianza. Todo está al alcance de la mano. Las tiendas sacan sus productos a la calle para que los puedas ver, te dan tiempo para elegir, sin acosos ni vigilancias. La gente deja sus botas y sus paraguas en la puerta de su casa ¿por qué no? Nadie se los va a llevar. Deberíamos aprender un poco de eso, ¿no creéis?